Video con la Historia de Guatemala en Décimas Visualice acá

viernes, 10 de julio de 2009

De José Joaquín Palma

¡Angélica, si el alma herida
ya por la vejez odiosa,
volver pudiera a la hermosa
primavera de la vida!
Si de la ilusión perdida
me reanima el calor;
si el oleaje del dolor
tan rudo no me batiera,
Yo de tu hermosura fuera
caballero y trovador.

¡Cómo en mis fábulas bellas
te revelara cantando
lo que se dicen temblando
las flores y las estrellas!
las misteriosas querellas
que en lánguido suspirar
riega la brisa al pasar;
¡y te fingiera en mi anhelo
mucho del azul del cielo,
mucho del azul del mar!

Yo te hablara en mis canciones
de fantásticos jardines,
de gallardos paladines
y de góticos salones:
te contara tradiciones
de países extranjeros.
te fingiera los primeros
suspiros, las ansias vivas,
de castellanas cautivas
por ingratos caballeros.

¡Pero el otoño me hiere
y es infecunda la idea,
el pensamiento no crea
y hasta el corazón se muere!
al espíritu se adhiere
profunda melancolía;
no vuela la fantasía,
que en este mar sin aurora
pliega sus alas y llora
el ángel de la poesía.

Estos versos fueron dedicados a Angélica Bethancourt. El poema consta de siete décimas. Palma, también ama a Guatemala, identificado con ella, quizás a falta de la propia, nos dejó escrita la letra de nuestro himno Nacional, claro amén de otros poemas alusivos a nuestros conflictos y a nuestras esperanzas, así como su agradecimiento a la hospitalidad guatemalteca