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lunes, 8 de noviembre de 2010

Las Cintas de las Coronas.

La historia que presentamos a continuación es una muestra de ingenio y buen humor, es admirable la forma en que se conserva el estilo elegante de la décima mientras se narra una ocurrencia así de jocosa.

1

Ayer se dio en el juzgado
Un juicio sensacional,
Que el asombro general
De la ciudad ha causado.
Resulta que el mes pasado
Denunciaron tres personas
Que ciertas manos ladronas
En el cementerio entraban
Por la noche y se robaban
Las cintas de las coronas.

2

Las cintas generalmente
Son de seda o de burato
O material más barato
Si el donante es insolvente
El amigo o el pariente
Del que va para la fosa
Busca la cinta vistosa
Verde, azul, lila o morada
Y ya una vez dedicada
No sirve para otra cosa.

3

Debe estar loco el ladrón
Que se roba o distorsiona
Las cintas de una corona
Que ya tiene su inscripción
Yo no se que aplicación
Le puede a las cintas dar
Si aunque las logre empatar
Formando lienzos enteros
Contienen unos letreros
Que no se pueden borrar.

4

Sin embargo se robaban
noche tras noche las cintas
y tres personas distintas
en las fosas vigilaban
hasta que al fin se empataban
con la presunta ladrona
una mujer cincuentona
bella estampa de mujer
que acababa de coger
Las cintas de una corona.

5

Entonces desde el sagrado
y respetable recinto
la llevaron al precinto
y del precinto al juzgado
el juez serio y reposado
preguntó: Lola García
diga para que cogía
las cintas de unas coronas
dedicadas a personas
Que ni usted las conocía.

6

Ella le dijo: señor,
yo las cintas las empato
y con esas de burato
me hago mi ropa interior.
mire usted que ajustador
hecho de cintas cocidas
y miradas encendidas
le echó el juez serio y austero
porque decía el letrero
A las hermanas caídas.

7

Con una fría mirada
el señor juez la envolvió
pero Lola continuo
diciéndole eso no es nada.
la semana antes pasada
me hice un blúmer primoroso
mírelo que está vistoso
y lea para que sepa
y el letrero decía a Pepa
de su inconsolable esposo.

8

El juez estaba asombrado
ante tal desfachatez
y Lola de frente al juez
y el túnico levantado
se viro de medio lado
y sin ser interrumpida
le dijo mire enseguida
por detrás que confección
y decía la inscripción
cuco Chucho no te olvida.

9

El juez con mucha razón
Le disparó por la chola
Noventa días que a Lola
Se le nubló el corazón
Ordenó la ocupación
De las cintas sustraídas
Y allí quedaron metidas
Para siempre en un jabuco
Las cintas de A Pepa, A Cuco
Y A Las Hermanas Caídas.

Chanito Isidrón