La última parte de este deleite legado en décimas de nuestro orgullo guatemalteco el Lic. David Vela.
XI
Se puede andar más despacio,
hacer despacio el trabajo,
y carraspear sin gargajo;
sin ser al deber reacio,
ocupar menos espacio
y menos tiempo, de modo
de dar a todos la vía
y conservar energía
para hacer algo de todo.
XII
Sólo hemos abierto brecha
y otros harán el camino
y no merecemos, sino
recibimos la cosecha
que a todo el mundo aprovecha,
pero mi suerte ha querido
por ustedes ser tenido
en tal espacio, que a veces
se nos devuelve con creces
lo poco que hemos rendido.
XIII
Orden, pensar y natura
son la tríada requerida
para prolongar la vida,
Víctor Pabsch nos asegura;
inspirado en la lectura
del doctor Flores Tascón
pide que la adaptación
sea en calma y nos convence
el geriatra complutense
que paz es conservación.
XIV
Walter B. Pitkin conmina
a ser feliz en la quinta
edad, y nos pinta
como una etapa divina
en que la mente se afina
si el nervosismo elimina
economiza energías,
ser frugal y sin manías
lejos de todo extremismo,
y conocerse a sí mismo,
la paz prolonga los días.
XV
Disimular mi emoción
de hoy, no sería en verdad
modestia y sí falsedad;
siento gran satisfacción
ante la demostración
de aprecio que he recibido
y a la vez tengo entendido
que lo debo a los amigos
y vosotros sois testigos
que quedo comprometido.
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miércoles, 7 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
Aperitivo, Parte II
Continuamos con estas maravillosas d{ecimas del Lic. David Vela.
VI
Errores acumulables
en el ácido proteico
—desoxirribonucleico—
parecen los responsables,
degeneraciones dables
del hombre perecedero
lo hacen un pobre heredero,
simple títere en escena;
si tiene alma es alma en pena,
pues hay un titiritero.
VII
Conforme a Jean Fourastié,
el habitat es factor
determinante mayor,
puede darnos el por qué
para que en el agro esté
mejor quien quiera gozar
y no la salud buscar
en el medio ambiente urbano,
mas replica el castellano:
nada y a la orilla hogar…
VIII
El chino tiene la virtud
de la singularidad:
cada quien vive su edad
dice: niñez, juventud,
madurez y senectud;
de noche simulacro hace
de morir, pero renace
cada día, y lo vivido
cobra su propio sentido
e ilusión en cada fase.
IV
Aún estamos en el prólogo
del tratado de la edad;
llegará a la ancianidad
el juvenil gerontólogo
o el desesperado biólogo,
sin encontrar un remedio;
de Carlos E. Finch vano asedio,
hasta que puso en su mano
simposio californiano
un titubeante promedio.
X
Llegar a la edad provecta
no fuerza a ser un anciano
con el bordón en la mano,
ni tampoco deconecta
de la vida, nos inyecta
más bien la serenidad
correspondiente a la edad
cuando se mide el deseo
y se milita el recreo
sin la discontinuidad.
VI
Errores acumulables
en el ácido proteico
—desoxirribonucleico—
parecen los responsables,
degeneraciones dables
del hombre perecedero
lo hacen un pobre heredero,
simple títere en escena;
si tiene alma es alma en pena,
pues hay un titiritero.
VII
Conforme a Jean Fourastié,
el habitat es factor
determinante mayor,
puede darnos el por qué
para que en el agro esté
mejor quien quiera gozar
y no la salud buscar
en el medio ambiente urbano,
mas replica el castellano:
nada y a la orilla hogar…
VIII
El chino tiene la virtud
de la singularidad:
cada quien vive su edad
dice: niñez, juventud,
madurez y senectud;
de noche simulacro hace
de morir, pero renace
cada día, y lo vivido
cobra su propio sentido
e ilusión en cada fase.
IV
Aún estamos en el prólogo
del tratado de la edad;
llegará a la ancianidad
el juvenil gerontólogo
o el desesperado biólogo,
sin encontrar un remedio;
de Carlos E. Finch vano asedio,
hasta que puso en su mano
simposio californiano
un titubeante promedio.
X
Llegar a la edad provecta
no fuerza a ser un anciano
con el bordón en la mano,
ni tampoco deconecta
de la vida, nos inyecta
más bien la serenidad
correspondiente a la edad
cuando se mide el deseo
y se milita el recreo
sin la discontinuidad.
viernes, 2 de octubre de 2009
Aperitivo, Parte I
Así agradeció el licenciado David Vela, el almuerzo que se le ofreció en el Club Guatemala, el 25 de febrero de 1986, al cumplir en esa fecha sus 85 años de existencia.
I
Aunque se alargue la edad
que en nuestros días se alcanza,
nublan la humana esperanza
espectros de soledad;
vuestra solidaridad
es generosa atenuante
en mi edad itinerante,
porque se tiene una meta
que nuestra vida sujeta
al proceso declinante.
II
Diz que el envejecimiento
es proceso irreversible
y no hay un medio factible
ni algún procedimiento
aunque una y otra ver surge
un régimen, un menjurje,
que alivian algún achaque,
mas la edad mantiene el jaque
y el mate al cabo resurge.
III
Es antigua la apetencia
de lograr longevidad
—pues no hay inmortalidad—;
tras la Fuente de Juvencia
erran la magia y la ciencia…
machucando la semilla,
el tuétano o la criadilla,
buscando Sardá lo eterno;
gato viejo ratón tierno
nuestra gente traducía.
IV
No es segura la dietética,
lo cual no es verdad ni verso
—quizá lo pruebe este almuerzo—;
confían en la genética
otros, pero la aritmética
el entusiasmo contiene:
nadie ha programado un gene,
mucho menos siete mil
que en el proceso senil
generalmente interviene.
V
James F. Dries, doctor,
opina que salubridad
pública, es longevidad;
su cátedra en Standford
ha calculado el record
con ese objeto, y tal vez
su cálculo cierto es:
que la edad de los humanos,
con ambiente y cuerpo sanos,
“cada siglo crece un mes”.
I
Aunque se alargue la edad
que en nuestros días se alcanza,
nublan la humana esperanza
espectros de soledad;
vuestra solidaridad
es generosa atenuante
en mi edad itinerante,
porque se tiene una meta
que nuestra vida sujeta
al proceso declinante.
II
Diz que el envejecimiento
es proceso irreversible
y no hay un medio factible
ni algún procedimiento
aunque una y otra ver surge
un régimen, un menjurje,
que alivian algún achaque,
mas la edad mantiene el jaque
y el mate al cabo resurge.
III
Es antigua la apetencia
de lograr longevidad
—pues no hay inmortalidad—;
tras la Fuente de Juvencia
erran la magia y la ciencia…
machucando la semilla,
el tuétano o la criadilla,
buscando Sardá lo eterno;
gato viejo ratón tierno
nuestra gente traducía.
IV
No es segura la dietética,
lo cual no es verdad ni verso
—quizá lo pruebe este almuerzo—;
confían en la genética
otros, pero la aritmética
el entusiasmo contiene:
nadie ha programado un gene,
mucho menos siete mil
que en el proceso senil
generalmente interviene.
V
James F. Dries, doctor,
opina que salubridad
pública, es longevidad;
su cátedra en Standford
ha calculado el record
con ese objeto, y tal vez
su cálculo cierto es:
que la edad de los humanos,
con ambiente y cuerpo sanos,
“cada siglo crece un mes”.
lunes, 10 de agosto de 2009
Un homenaje a David Vela y a todos los hermanos Sancarlistas
David Vela fue coautor del himno estudiantil “La Chalana” (1922).
En 1986, los amigos de Vela le celebraron con varias actividades sus 85 años de vida. Aquí les dejamos el discurso en versos de David Vela, que fue dicho como respuesta al homenaje que le brindaron en la Hemeroteca Nacional de Guatemala, la mañana del 21 de marzo de 1986, al inaugurar la exposición del periódico “No nos tienes” (1898-1931).
No nos tienes
¡En sonora carcajada
prorrumpid… ja… ja!
I
Con esta presentación
Rigoberto Bran Azmitia
—cuyo entusiasmo nos sitia
y nos induce a la acción—,
vuelve la generación
del 20, con su añorante
valentía y el eufórico
desahogo metafórico
que redactó El Estudiante.
II
El noventa y ocho surge
la universitaria huelga
con su risa y lo que cuelga…
la lavativa, el menjurje,
lo que el purgante nos urge,
pues vino al mundo en la escuela
médica con tal secuela,
con un olorcito humano
en donde tiene su mano
la simpática Chabela.
III
Resabios del Testamento
de Judas, la fina crítica
se le aplicó a la política
del tirano y del jumento
que nos daban el tormento
entre liberales yerros
y conservadores perros
de la burocracia lerda
(hoy la derecha y la izquierda)
nos mandan a comer… berros.
IV
Pasaban las procesiones
de tirios y de troyanos,
ensangrentadas las manos
y dormidos los cojones;
en tablitas y tablones
iban contando el dinero
entre robo y desafuero
aprendieron el oficio,
y el pueblo en el sacrificio
aprendió a estacar el cuero.
V
Las muchachas más decentes
buscaban al estudiante,
se les ponían delante
y decían, inocentes:
¡No me tientes, no me tientes!
Mas pasaban insinuantes,
descharchadas o elegantes,
con su garbo y su chonchoy
¡Ay! las muchachas de hoy
se parecen a las de antes.
VI
Mirando a los gobernantes,
mirando a los gobernados,
mirando a los potentados,
mirando a los mendicantes,
mirando a los comerciantes,
mirando a los asesinos,
mirando a los masculinos,
mirando a las masculinas,
¡ay tan monas!, ¡ay tan monas!
y nosotros tan divinos.
VII
Valle Calvo, Vela, Asturias
y Chocochique Balcárcel
exponiéndonos a cárcel
o cóleras de las curias
en poéticas penurias
compusimos “La Chalana”
entre charpas y sotana
y, les cuadre o no les cuadre,
como dice la comadre,
les mentamos a su nana.
VIII
Como Chepe Castañeda
gozaba de fama alta,
en casa de los Peralta
vendría a cerrar la rueda,
y así terminado queda
el himno, la muchachada
en sonora carcajada
prorrumpió, y en la huelga
“La Chabela” y lo que cuelga
quedó por siempre parada.
*1989. David Vela, maestro de América y guatemalteco universal. Pág. 367, 368, 369, 370 y 371, Tipografía Nacional.
En 1986, los amigos de Vela le celebraron con varias actividades sus 85 años de vida. Aquí les dejamos el discurso en versos de David Vela, que fue dicho como respuesta al homenaje que le brindaron en la Hemeroteca Nacional de Guatemala, la mañana del 21 de marzo de 1986, al inaugurar la exposición del periódico “No nos tienes” (1898-1931).
No nos tienes
¡En sonora carcajada
prorrumpid… ja… ja!
I
Con esta presentación
Rigoberto Bran Azmitia
—cuyo entusiasmo nos sitia
y nos induce a la acción—,
vuelve la generación
del 20, con su añorante
valentía y el eufórico
desahogo metafórico
que redactó El Estudiante.
II
El noventa y ocho surge
la universitaria huelga
con su risa y lo que cuelga…
la lavativa, el menjurje,
lo que el purgante nos urge,
pues vino al mundo en la escuela
médica con tal secuela,
con un olorcito humano
en donde tiene su mano
la simpática Chabela.
III
Resabios del Testamento
de Judas, la fina crítica
se le aplicó a la política
del tirano y del jumento
que nos daban el tormento
entre liberales yerros
y conservadores perros
de la burocracia lerda
(hoy la derecha y la izquierda)
nos mandan a comer… berros.
IV
Pasaban las procesiones
de tirios y de troyanos,
ensangrentadas las manos
y dormidos los cojones;
en tablitas y tablones
iban contando el dinero
entre robo y desafuero
aprendieron el oficio,
y el pueblo en el sacrificio
aprendió a estacar el cuero.
V
Las muchachas más decentes
buscaban al estudiante,
se les ponían delante
y decían, inocentes:
¡No me tientes, no me tientes!
Mas pasaban insinuantes,
descharchadas o elegantes,
con su garbo y su chonchoy
¡Ay! las muchachas de hoy
se parecen a las de antes.
VI
Mirando a los gobernantes,
mirando a los gobernados,
mirando a los potentados,
mirando a los mendicantes,
mirando a los comerciantes,
mirando a los asesinos,
mirando a los masculinos,
mirando a las masculinas,
¡ay tan monas!, ¡ay tan monas!
y nosotros tan divinos.
VII
Valle Calvo, Vela, Asturias
y Chocochique Balcárcel
exponiéndonos a cárcel
o cóleras de las curias
en poéticas penurias
compusimos “La Chalana”
entre charpas y sotana
y, les cuadre o no les cuadre,
como dice la comadre,
les mentamos a su nana.
VIII
Como Chepe Castañeda
gozaba de fama alta,
en casa de los Peralta
vendría a cerrar la rueda,
y así terminado queda
el himno, la muchachada
en sonora carcajada
prorrumpió, y en la huelga
“La Chabela” y lo que cuelga
quedó por siempre parada.
*1989. David Vela, maestro de América y guatemalteco universal. Pág. 367, 368, 369, 370 y 371, Tipografía Nacional.
sábado, 2 de mayo de 2009
La Cosa
Hay quienes dicen que se hizo
de ese arte el primer ensayo
cuando le vino un desmayo
a Eva, en el Paraìso,
por padecer cierto hechizo
por el polen de las flores
que le produjera ardores
primero, y luego la gana
de comerse la manzana
que ustedes saben, señores.
Esta primera paciente
estaba desesperada,
y vio una cosa parada
que le bailò por enfrente;
era, sabèis, la serpiente
que a la primera criatura
le curò la calentura;
mas la triaca del amor
la hizo parir con dolor
y cavò su sepultura.
Estas dècimas han sido tomadas del libro "La Cosa" del escritor, periodista David Vela. Publicaciòn del Departamento de Actividades Literarias de la Direcciòn General de Cultura y bellar Artes de Guatemala. 1981. pàg.: 35
de ese arte el primer ensayo
cuando le vino un desmayo
a Eva, en el Paraìso,
por padecer cierto hechizo
por el polen de las flores
que le produjera ardores
primero, y luego la gana
de comerse la manzana
que ustedes saben, señores.
Esta primera paciente
estaba desesperada,
y vio una cosa parada
que le bailò por enfrente;
era, sabèis, la serpiente
que a la primera criatura
le curò la calentura;
mas la triaca del amor
la hizo parir con dolor
y cavò su sepultura.
Estas dècimas han sido tomadas del libro "La Cosa" del escritor, periodista David Vela. Publicaciòn del Departamento de Actividades Literarias de la Direcciòn General de Cultura y bellar Artes de Guatemala. 1981. pàg.: 35
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