viernes, 18 de septiembre de 2009
De "La Eterna Tragedia"
“— Tarde de sombras y brumas
y de eléctricos fulgores,
tarde en que mueren las flores
con el beso de las brumas.
Hay aleteos de plumas
en el bosque rumoroso,
y del río caudaloso
que recorre la extensión,
se adivina la canción
que va cantando gozoso.
El viento peina los pinos
con un aliento de rosas,
y vuelan las mariposas
bajo los cónicos pinos:
hay mil armónicos trinos
que hablan de amoroso afán:
y las brisas que se van
por la tupida floresta,
nos recuerdan una orquesta
de la Scala de Milán.
Las campanas de la ermita
se despiden de la tarde,
cuando el sol apenas arde
detrás de la vieja ermita.
La noche se precipita
por los confines del cielo;
y con su aliento de hielo,
entume mirtos y rosas,
las anémonas preciosas
y el embriagante asfódelo.
Los astros del firmamento
que titilan por instantes,
simulan grandes diamantes
del peplo del firmamento.
Va de momento en momento
aumentando el esplendor,
y entre el vesperal fulgor
que cautiva mis sentidos,
los pájaros, de sus nidos
hacen tálamos de amor.
Sus fuegos fosforescentes
en que el cosmos se satura
de rádium, en la hora obscura
de luces fosforescentes.
Luminosas y candentes
Franjas, se ven en la aérea,
E inmensa bóveda etérea,
Para dejar demostrado,
Que el radiante es otro estado
Que presenta la materia—”
miércoles, 1 de abril de 2009
Historia de la poesía en décimas en Guatemala
A don J. J. el de la G.
Hoy contento, don José,
a sus serias objeciones
en esas graves cuestiones
sobre la jota y la ge.
Mucho me agrada que usté,
de la lógica en acecho,
el asunto tome a pecho
y alegue, con ocho citas,
las razones eruditas,
que ala ge dan el derecho.
Me dice usted condolido
que “oye la oreja y no entiende”;
pero, amigo, usted comprende
que el idioma es del oído:
si suprime tal sentido
en la sorda raza humana
no habrá lengua castellana,
con latín y sin latín,
y ni usted ni Marroquín
podrán parlarla mañana.
Tengo un tiempo fatal,
pero no hay quien me distinga
a la jota de jeringa
de la ge de angelical.
¡letra pérfida e infernal,
que en guisante te percibo
y no te encuentro en argivo… ¡
más, don jota, me consuelo,
pues si al uso me rebelo
es porque como hablo escribo.
Si la relación colijo
entre Toka y Toké,
yo no me explicó el porqué
del dirigir y el dirijo;
por un momento trasijo
y con la ge me acomodo,
pero escribiré con todo
con jota, jeneración,
¡y si hay equivocación
pruebe a leerlo de otro modo!
lunes, 16 de marzo de 2009
Asombrar a los Mortales
Una deliciosa décima de nuestro compatriota el Maestro Porta Mencos para deleite de todos nuestros visitantes...
¡Qué asombrosas maravillas,
inauditas, misteriosas,
encontró en las azulosas
masas de agua sin orillas!
Cosas grandes y sencillas
y a la vez problemas tales
de las vidas desiguales
que el científico se afana
en estudiar, y mañana
asombrar a los mortales.
Humberto Porta Mencos
Guatemala.
domingo, 15 de febrero de 2009
La Eterna Tragedia
Fotografías de Ángel Elías y Débora González
La celebración del día del cariño fue el escenario que nos sirvió de pretexto para brindar un homenaje a un gran maestro, gloria de las letras chapinas, el chiquimulteco Humberto Porta Mencos, en especial a su monumental obra "La Eterna Tragedia".
Quizá la obra referida, misma que fue el centro de la reunión, tenga muy poco o nada que ver con el espíritu de la celebración, no obstante como colectivo guatemalteco y llevando a cuestas la honrosa carga de dar a conocer la cultura nacional y promoverla tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, ha sido nuestro deseo celebrar con todo nuestro cariño y con todo nuestro afecto al arte chapín y presentar este evento como un regalo a nuestra patria y a nuestros hermanos chiquimultecos. (Lea el artículo completo y vea las fotografías en nuestra sección de Eventos de Guatemala en Décimas)
jueves, 5 de febrero de 2009
Un poco de historia de la poesía en décimas en Guatemala
(1) -Mi historia-, dijo otra dama
luego de haber escuchado
el pasaje relatado,
del mundo intrincado drama
es, y cuya larga trama
ofrece gran interés.
De mi fortuna un revés
ha sido, yo así creo,
y oídla, que es mi deseo
relatárosla bien: pues.
(2) Llegó a mi pueblo natal
para el caso engalanado,
un ilustre hombre de Estado:
entre el clamor general,
la autoridad principal
toda le fue a recibir,
sin dejar de concurrir
ni el más humilde habitante,
porque era orden terminante
verle pasar y aplaudir.
(3) Por la tarde organizaron
un acto cual nunca visto;
todo se hallaba previsto,
y las escuelas cantaron
himnos, luego desfilaron
por las calles principales
bajo arcos ornamentales;
y en seguida las carrozas
con damas rubias y hermosas
disfrazadas de vestales.
(4) Por la noche se le dio
un regio baile de gala,
que en mi pueblo se señala
como otro jamás se vió.
La sociedad concurrió
y esa noche, ¡oh noche aquélla!
tal vez por mi mala estrella
el ilustre hombre de Estado,
dejo estar enamorado
de mí, por se la más bella.
(5) Al verme así cortejada
y oír las frases de amor
de tan gallardo señor
esa noche inolvidada,
¡No sé cómo, trastornada
por él presto me sentí…
y entonces fuera de mí
al darme un beso en la frente
y luego otra más ardiente,
en sus brazos me rendí!
sábado, 5 de julio de 2008
De La Eterna Tragedia
la vida de un peregrino
de experiencia, de buen tino,
de carácter y de honor;
el cual supo del dolor
en el correr de los años;
de perfidias y de engaños
y mentidas alabanzas;
vió morir sus esperanzas
y cosechó desengaños…
de escrutadora mirada,
con la cabeza nevada
y de trato siempre afable;
nunca tuvo vida estable
pues, según su larga historia,
fue como ave migratoria
que mudando de estaciones
erró por muchas naciones
en pos de dicha ilusoria.
Comprendió en su juventud
que el amor puro es eterno,
que al hombre adusto hace tierno
con su mágica virtud.
Que al alma en su plenitud
le trae el cándido amor
porque es eternal fulgor
que irradian los corazones;
¡y que nido es de ilusiones
lisonjero y seductor!