lunes, 21 de septiembre de 2009
La Loa
Lucifer
(Párase)
En una silla triunfante
me vi (oh, desdicha fiera)
luciendo en aquesa esfera
como una estrella brillante,
mas mi soberbia arrogante
perdió el gozo que tenía
y es tan cruel la pena mía
y tan mísero quedé,
que tiemblo diciendo que […]
Música
Nací de alta jerarquía.
Lucifer
[…] quise oponerme al creador,
vano, soberbio y osado,
pero me vi castigado
con indecible rigor.
Miguel ¡terrible dolor!
dio con mi dicha al través;
penas, desdichas, después
se volvió el gozo profundo,
porque a un fuego sin segundo
me despeño mi altivez.
Mas mi envidia sin tardanza
dispuso, según se prueba,
contra Adán y su esposa Eva
la más infame venganza:
los engané y su mudanza
míos los hizo aquesa vez,
aunque según el caso es
y de todos conocido
habiendo sido vencido […]
Música
Yo conocí al mundo después.
[Lucifer]
En fin, ya que a mi pesar
ha de seguir la función,
voyme a mi eterna prisión,
pues no la puedo estorbar.
Miguel, déjame pasar,
ya no estorbo esta alegría.
Cristianos, aqueste día
gracias den al sempiterno
porque a pesar del infierno […]
Música
A mí me venció María.
Viveros, Germán. Loas populares mexicanas, siglo XIX. Cuadernos del Seminario de Cultura Mexicana. Formas e Imágenes S.A. de C.V., 2008. pp.53 y 54.
lunes, 10 de agosto de 2009
Un homenaje a David Vela y a todos los hermanos Sancarlistas
En 1986, los amigos de Vela le celebraron con varias actividades sus 85 años de vida. Aquí les dejamos el discurso en versos de David Vela, que fue dicho como respuesta al homenaje que le brindaron en la Hemeroteca Nacional de Guatemala, la mañana del 21 de marzo de 1986, al inaugurar la exposición del periódico “No nos tienes” (1898-1931).
No nos tienes
¡En sonora carcajada
prorrumpid… ja… ja!
I
Con esta presentación
Rigoberto Bran Azmitia
—cuyo entusiasmo nos sitia
y nos induce a la acción—,
vuelve la generación
del 20, con su añorante
valentía y el eufórico
desahogo metafórico
que redactó El Estudiante.
II
El noventa y ocho surge
la universitaria huelga
con su risa y lo que cuelga…
la lavativa, el menjurje,
lo que el purgante nos urge,
pues vino al mundo en la escuela
médica con tal secuela,
con un olorcito humano
en donde tiene su mano
la simpática Chabela.
III
Resabios del Testamento
de Judas, la fina crítica
se le aplicó a la política
del tirano y del jumento
que nos daban el tormento
entre liberales yerros
y conservadores perros
de la burocracia lerda
(hoy la derecha y la izquierda)
nos mandan a comer… berros.
IV
Pasaban las procesiones
de tirios y de troyanos,
ensangrentadas las manos
y dormidos los cojones;
en tablitas y tablones
iban contando el dinero
entre robo y desafuero
aprendieron el oficio,
y el pueblo en el sacrificio
aprendió a estacar el cuero.
V
Las muchachas más decentes
buscaban al estudiante,
se les ponían delante
y decían, inocentes:
¡No me tientes, no me tientes!
Mas pasaban insinuantes,
descharchadas o elegantes,
con su garbo y su chonchoy
¡Ay! las muchachas de hoy
se parecen a las de antes.
VI
Mirando a los gobernantes,
mirando a los gobernados,
mirando a los potentados,
mirando a los mendicantes,
mirando a los comerciantes,
mirando a los asesinos,
mirando a los masculinos,
mirando a las masculinas,
¡ay tan monas!, ¡ay tan monas!
y nosotros tan divinos.
VII
Valle Calvo, Vela, Asturias
y Chocochique Balcárcel
exponiéndonos a cárcel
o cóleras de las curias
en poéticas penurias
compusimos “La Chalana”
entre charpas y sotana
y, les cuadre o no les cuadre,
como dice la comadre,
les mentamos a su nana.
VIII
Como Chepe Castañeda
gozaba de fama alta,
en casa de los Peralta
vendría a cerrar la rueda,
y así terminado queda
el himno, la muchachada
en sonora carcajada
prorrumpió, y en la huelga
“La Chabela” y lo que cuelga
quedó por siempre parada.
*1989. David Vela, maestro de América y guatemalteco universal. Pág. 367, 368, 369, 370 y 371, Tipografía Nacional.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Versos al Hermano Pedro
Vilaflor, Tenerife, 1980.
I
Fue nacido en Vilaflor
y creció junto a su Templo,
el que iba a ser con el tiempo,
siervo, santo y fundador.
Cuando miró en derredor,
a la par que iba creciendo,
poco a poco conociendo
del prójimo las flaquezas,
le empujó ignoradas fuerzas,
le impulsó su amor inmenso.
II
Pronto remontando el vuelo
se separó de sus lares,
llegando a lejos lugares
del Americano suelo.
Al ejército del Cielo
con los fieles reclutando,
en sus manos tremolando
del Redentor la bandera,
siempre iba por doquiera
los ídolos derrotando.
III
Sus armas fueron, la cruz,
el rosario, el estandarte,
a las tinieblas combate,
y hace que triunfe la luz.
Fue su lucha de virtud
en la República hermana,
tan fecunda, tan humana,
tan glorioso su pasado,
que los siglos no han callado
el eco de su campana.
IV
Fue glorioso fundador
de la Orden Betlemita,
descanso no necesita
para enjugar su sudor.
Jamás le agobió el dolor,
alma de esperanza llena,
sólo sentía con pena
cuando el día se acababa,
y la noche le obligaba
a interrumpir la faena.
V
Como medios no tenía
para curar los pacientes,
en casa de los pudientes
de puerta en puerta pedía.
Aprovecha todo el día
desde primeros albores,
endulzando sinsabores,
consolando al afligido,
ayudando al desvalido
y socorriendo a los pobres.
VI
Dejó ejemplo a raudales
para que el hombre se amara,
dio a la Orden que él fundara
sus bienes espirituales.
De sus bienes terrenales,
sólo dejó, el esplendor
de dos reliquias de amor,
—antorchas que al cielo alumbran—
En Guatemala, su tumba,
y su cuna en Vilaflor.
VII
Por verle pronto en altares
con mucho fervor rogamos,
aquí nos anticipamos
venerándole en sus lares.
Por el aire y por los mares,
llegaron gloriosos cantos,
y escuchamos con encanto
tan esperadas noticias
cuando el papa dijo: ¡Albricias!
¡El hermano pedro es Santo!
Fotografía tomada de: www.corazones.org Versos copiados del libro “El pedagogo de la caridad (hermano Pedro de San José) de Mario Gilberto González R., Cronista de la Ciudad de Antigua Guatemala. 1982. Tipografía Nacional.
lunes, 25 de mayo de 2009
Un Poco de Historia
Si las voces siempre explican
del concepto la intención;
las obras con más razón,
los afectos testifican:
claro se verá si aplican,
en tiempo, tan indigente,
el indicativo ardiente,
de su amor; que yo seguro,
que lograrán de futuro
el galardón del presente.
lunes, 9 de febrero de 2009
Rafael García Goyena, Parte I
Estudió derecho en la Universidad de San Carlos. Obtuvo el grado de licenciado en Derecho en 1791 y el de doctor en 1804. Como abogado, defendió a los que habían participado en la Conjuración de Belem (1814).
La primera edición de lo que se conoce de su producción literaria salió a luz en 1825, con el título Fábulas y poesías varias.
Falleció en Guatemala de la Asunción el 9 de noviembre de 1823.
El Pavo Real, El Guarda Y El Loro
Por Rafael García Goyena
(1) Un soberbio pavo real
de pluma tersa y dorada
con brillantez adornada
se paseaba en su corral.
El petulante animal
con aire de señorío
miraba el rico atavío
de su pluma; pero mudo,
aun en su elogio no pudo
decir: “Este pico es mío”.
jueves, 5 de febrero de 2009
Un poco de historia de la poesía en décimas en Guatemala
(1) -Mi historia-, dijo otra dama
luego de haber escuchado
el pasaje relatado,
del mundo intrincado drama
es, y cuya larga trama
ofrece gran interés.
De mi fortuna un revés
ha sido, yo así creo,
y oídla, que es mi deseo
relatárosla bien: pues.
(2) Llegó a mi pueblo natal
para el caso engalanado,
un ilustre hombre de Estado:
entre el clamor general,
la autoridad principal
toda le fue a recibir,
sin dejar de concurrir
ni el más humilde habitante,
porque era orden terminante
verle pasar y aplaudir.
(3) Por la tarde organizaron
un acto cual nunca visto;
todo se hallaba previsto,
y las escuelas cantaron
himnos, luego desfilaron
por las calles principales
bajo arcos ornamentales;
y en seguida las carrozas
con damas rubias y hermosas
disfrazadas de vestales.
(4) Por la noche se le dio
un regio baile de gala,
que en mi pueblo se señala
como otro jamás se vió.
La sociedad concurrió
y esa noche, ¡oh noche aquélla!
tal vez por mi mala estrella
el ilustre hombre de Estado,
dejo estar enamorado
de mí, por se la más bella.
(5) Al verme así cortejada
y oír las frases de amor
de tan gallardo señor
esa noche inolvidada,
¡No sé cómo, trastornada
por él presto me sentí…
y entonces fuera de mí
al darme un beso en la frente
y luego otra más ardiente,
en sus brazos me rendí!
domingo, 18 de enero de 2009
Décima en Guatemala
La décima es precisión Son los diez versos del alma de la mente pulso y palma de octosílaba mención. La fuente del corazón que acorta toda distancia entre el color y la fragancia donde el talento se anima sembrando el verso en la rima de mágica consonancia.
¿Qué es la Décima?, de David Alarco Hinostroza.
Décima en Guatemala
Dos quijotes se lanzan a la aventura de impulsar en Internet un género literario que data de la Colonia.
Por Nancy Arroyave
La décima, poesía de 10 versos octosílabos, cultivada por clásicos universales como Lope De Vega, tiene en Guatemala una historia especial.
Desde la Colonia hasta nuestros días han recurrido a la décima o espinela tanto los grandes poetas como los narradores orales, archivos vivientes de la tradición oral.
En la actualidad, los poetas Roberto Cifuentes y Wálter González estudian y difunden su historia y sus autores, pero además cantan a la vida por medio de esta estructura literaria. Solo que sustituyeron la tinta y el papel por Internet.
Tras la huella de los versos
Roberto Cifuentes, quien prepara una ponencia para el Congreso Iberoamericano de la Décima, organizado por la Casa Iberoamericana de la Poesía en Décima de Cuba, entre abril y junio próximos, comentó que a este género poético se le llama “espinela”, debido a que el poeta español Vicente Espinel, a finales del siglo XVI, fijó la estructura de esta rima de la siguiente manera: ABBAACCDDC.
De acuerdo con Cifuentes, una décima habría sido el primer texto literario impreso en Guatemala. Cita al historiador chileno José Toribio Medina y Zavala, quien en La Imprenta en Guatemala (1660-1821) asegura que el hallazgo de ese poema impreso revela que pudo haber existido un taller de impresión anterior a la que se considera la primera imprenta del país, introducida por fray Payo Enríquez De Rivera, en 1660. El documento está fechado en 1640 ó 1641 (la impresión es defectuosa).
La décima estuvo presente en forma laudatoria por un anónimo autor de entre los siete elogios en verso que anteceden a La Tomasiada, obra poética más extensa salida de las prensas de Guatemala, cuyo autor fue fray Diego Sáenz De Ovecuri.
En junio de 1627, la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala se vistió de fiesta para recibir al capitán general doctor Diego De Acuña. Las monjas del convento de La Concepción bordaron en rica tela la salutación en décima.
Esos versos pudieron haber sido obra de Sor Juana De Maldonado (1598-1666), considerada la primera poeta y dramaturga de Centroamérica.
Digna de citar es la obra a seis manos escrita por los hermanos Carlos, Felipe y Cristóbal Cadenas, Acto de contrición y afectos dolorosos de un pecador arrepentido a Cristo Crucificado, compuesta por 82 décimas y publicada en 1779.
Durante el siglo XIX se recurrió a la décima para defenderse políticamente. Es el caso de los poetas José Batres Montúfar y María Josefa (Pepita) García Granados, quienes durante el gobierno de Mariano Gálvez (1831-1838) atacaron a los liberales salvadoreños por medio del periódico Cien veces una, y recibieron respuesta de vuelta por los pobladores de El Salvador mediante las páginas del Diez vez diez.
Este género apareció como un correo sentimental humorístico, y no pocos literatos guatemaltecos se ocuparon de éste en el siglo XX.
El historiador Celso Lara cuenta que en El Progreso, la narración de las tradiciones orales es una de las más ricas de literatura oral en verso, que incluye décimas quebradas y décimas sencillas.
La era digital
Cifuentes y González tienen la bitácora “Guatemala en décimas” (http://guatemala-en-decima.blogspot.com), en la que publican décimas propias y de autores nacionales y extranjeros.
Según Cifuentes, al impulsar este género, los poetas lo retomarán. Agregó que “la décima es un recurso muy hermoso por medio del cual se puede hablar de cualquier aspecto de la vida”.
Curiosidades
Algunos aspectos destacados en el ensayo de Cifuentes
• Una décima podría demostrar que la imprenta llegó a Guatemala 20 años antes de lo que se cree.
• Escribió en décimas la primera poeta y dramaturga centroamericana, Sor Juana De Maldonado.
• En el siglo XIX, la décima se utilizó en ataques y defensas de carácter político.
• El poeta guatemalteco José Batres Montúfar (en la ilustración) utilizó la décima con fines políticos, con doble sentido, y con fines poéticos.
• En la década de 1880, arranca en periódicos de la época una especie de correo sentimental humorístico en décimas.
• En el siglo XXI, la décima en Guatemala llegó a la web por medio de una bitácora.
viernes, 9 de enero de 2009
Del Maestro Batres Montufar
Hubo en roma cierto empìrico
de ìndole mansa y apàtica,
muy versado en la neumàtica,
de genio alegre y satìrico.
Compuso un romance lìrico,
y cantò con voz armònica
una onda en lengua teutònica,
en loor del Triunviro Lèpido,
donde le llamaba intrèpido.
¡Alabanza harto lacònica!
sábado, 20 de diciembre de 2008
José Batres Montufar, Parte IV
Nadie me puede negar
que le pongo en qué elegir
sobre el modo de morir
un modelo qué imitar.
Si me quieren preguntar,
lector, cuál me gusta más
(quizás lo adivinarás)
digo lo que tú dirías,
es decir, Enoch y Elías,
que no murieron jamás.
Si el matarse es cobardía
o si es acto de valor
es cuestión que con furor
se discute cada día.
Si es prudencia o tontería
es lo que decir no puedo;
pero afirmo con denuedo,
ya que de afirmar se trata,
que es cobarde el que se mata
cuando se mata por miedo.
El alacrán se suicida
cuando lo cercan de fuego:
se suicida el topo ciego
de un golpe o de una caída.
También se quita la vida
la mariposa en la llama;
buscando lo que más ama
se mata el hombre enviciado,
y con un corsé apretado
suele matarse una dama.
Mas sólo de esta manera
es permitido matarse:
herirse o envenenarse
es delito en dondequiera.
¿Quién hay que tan necio fuera
que negara la partida,
cuando digo que el suicida,
desde el Siam al Perú,
y del Brasil al Pegù
tiene pena de la vida?
Descansa ya, musa mía,
de tan penosa jornada
que no estás acostumbrada
a tanta carnicería.
Gustoso continuaría,
escuchando tu canción,
mas no tengo corazón,
ni soy capaz en conciencia
de ver con indiferencia
semejante matazón.
sábado, 13 de diciembre de 2008
José Batres Montufar, Parte III
Mitrídates, rey del Ponto,
se mató, no por su mano,
mas por la de un veterano
muy obediente y muy tonto.
Ero se echó al Helesponto
al ver a Leandro ahogado
(el pobre no era pescado)
y nadar de noche, a oscuras.
¡Ay, infelices criaturas!
Dios las haya perdonado.
Aníbal tomó veneno,
Scipiòn murió degollado,
Cinna fue descuartizado
y arrastrado por el cieno.
Cleopatra metió en su seno
el gusanillo del Nilo,
de peste murió Camilo,
Adriano de hidropesía,
y Sèneca de sangría
por orden de su pupilo.
Lucrecia de una estocada
le dio fin a su existencia,
a mi entender por demencia
más bien que por recatada.
Sapho al revés: desechada
por un mozo vagamundo,
tuvo un pesar tan profundo
que de un salto se mató:
salto que no diera yo
por todo el oro del mundo.
El apóstol Iscariote
se echó un dogal en la gola
por falta de una pistola,
de un puñal o de un garrote.
Les deseo el mismo lote
a todos sus sucesores
que a su patria y bienhechores
clavan saetas agudas,
¡que se maten como Judas
los ingratos, los traidores!.
De los hombres que vivieron
y su nombre nos dejaron
unos cuantos se mataron
y los demás se murieron.
Lo mismo que ellos hicieron
haremos en conclusión.
Esta es la sola razón
clara, palpable y notoria
que se saca de la historia
acerca de la cuestión.
viernes, 5 de diciembre de 2008
José Batres Montufar, Parte II
Muchos siglos van corridos
desde que hay suicidados,
amantes menospreciados
y jugadores perdidos.
Tantos sabios distinguidos
han tratado del esplín
y del suicidio, que al fin
disputar está demás
sobre si es nefas o fas
(que yo también sé latín).
Tengo por mal argumento
para quitar la vida
el citar algún suicida
de valor o de talento.
Por uno se encuentran ciento
de la más ilustre fama
que terminaron su drama
enfermos, asesinados,
borrachos, apaleados,
en la horca y en la cama.
Lector, si fuera a exponerte
tantos ejemplos diversos,
llegaría haciendo versos
a la hora de mi muerte.
Citaré algunos, y advierte
que no quiero fastidiarte;
ve leyendo hasta cansarte,
y así que estés muy cansado
descansa, lector amado
no vayas a suicidarte.
Marco Bruto se mató
por no vivir en cadenas,
y para alivio de penas
Cayo Casio le siguió.
Cada cual en esto erró,
y aunque probarlo no sé,
a Montesquieu citaré
que dice que cada cual
hizo en matarse muy mal,
y él sabrá muy bien por qué.
Esos dos se suicidaron
y Pompeyo… pero no,
Pompeyo no se mató,
a Pompeyo lo mataron.
Y ni muerto le dejaron
(es cosa que escandaliza)
que con una hacha maciza
le dividieron el cuello.
De sólo pensar en ello
hasta el pelo se me eriza.
domingo, 30 de noviembre de 2008
José Batres Montufar, Parte I
Llegó en fin a este presidio
inserta en El Semanario
(periódico literario)
la contienda del suicidio.
Para matar el fastidio,
por no decir otra cosa,
saco mi Musa quejosa
de vivir arrinconada,
como quien saca su espada
para ver si está roñosa.
A todos hablar prometo
sin ofender a ninguno,
que a todos, uno por uno,
los estimo y los respeto.
A decidir no me meto
quién es quien tiene razón;
sólo diré mi opinión
con modestia o sin modestia,
que suele causar molestia
afectar moderación.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Un poco de historia
Si las voces siempre explican

del concepto la intención;
las obras con más razón,
los afectos testifican:
claro se verá si aplican,
en tiempo, tan indigente,
el indicativo ardiente,
de su amor; que yo seguro,
que lograrán de futuro
el galardón del presente.
Fotografía de Roberto Cifuentes E.
sábado, 4 de octubre de 2008
El Puntero
En dicho impreso aparece una décima y Medina y Zavala al transcribirla en su obra la Imprenta en Guatemala anota:
“He aquí ahora la décima con el parecer del amigo del autor:
“Todo su punto declara
en esta obra tan suscinta,
y aunque es fábrica de tinta,
como el agua clara aclara;
solamente se repara
el que su nombre no dice:
mire no se desbautice,
que para Juan tinta sobra:
con eso al decir de su obra
que autor dice, la autorice.”
* Medina y Zavala, José Toribio. La Imprenta en Guatemala (1660-1821). Segunda Edición. Tomo II – Volumen I. Tipografía Nacional 1960. Págs. XVI y XVII.
sábado, 30 de agosto de 2008
Publicada el 12 de enero de 1883
Que no eres bella, se ve,
que eres honrada, se sabe
no hay quien de hermosa te alabe
ni por liviana de dé,
mas no me explico por qué
te encuentras tan orgullosa,
de haber sido venturosa
porque ser fea y honrada
no es gran virtud comparada
con ser buena siendo hermosa.
Albizúrez Palma, Francisco y Barrios y Barrios, Catalina. Historia de la literatura guatemalteca, Tomo II. p.274.
viernes, 15 de agosto de 2008
Décimas de María Cruz, Parte IV
Nuestra escultura vacía
pide, con voz imperiosa,
la alimentación copiosa
de que disfrutara un día.
Mas ¡ay! En vano la ansía,
vanos ¡ay! ¡son sus enojos!
Satisfacer sus antojos
es hoy imposible empresa:
obtiene por toda presa,
pan y porcinos despojos!.
De comer vuelve al momento,
igual clamor se repite,
Y el mismo frugal convite
irrita el triste lamento,
es el escaso alimento.
Cruel irrisión del destino!
Volamos por el camino
febricitantes, demente,
obsedidas nuestras mentes
por visiones de Ugolino!
.
sábado, 9 de agosto de 2008
Décimas de María Cruz, Parte III
Son sus troncos descarnados,
retorcidos, negros, secos,
que alzan los brazos entecos
hacia los cielos nublados,
de aquellos inmaculados
panoramas, sola nota
obscura, que allá remota
se extingue entre nieve y bruma
y aquí resalta en la espuma
cual peña que el mar azota.
De Verona y de Ferrara,
apenas los nombres leo;
adiós ruinas y museo
que el tren casi no se para.
Al instante nos separa
continuando su carrera…
Desde el vagón prisionera
miro, con tristeza suma,
que se destiñe y se esfuma
Bolonia por vez tercera.
.
domingo, 27 de julio de 2008
Décimas de María Cruz, Parte II
Rueda el tren por la llanura,
blanquecino opaco velo
esconde el azul del cielo
como tenue vestidura
flota sobre la blancura
que cubre valle y colinas…
allá lejos las encinas
forman nubarrones pardos;
más acá parecen cardos
o negros haces de espinas.
.
sábado, 12 de julio de 2008
Décimas de María Cruz, Parte I
Hoy lunes, diez de febrero,
de la mañana a las nueve
partimos. Con furia llueve,
marca el termómetro cero.
Pasamos el día entero
en un vagón encogidos
San Giorgios, Muranos, Lidos
Serenatas en San Marcos,
Góndolas, palomas, arcos…
eran ya de tiempos idos!
.
sábado, 28 de junio de 2008
Homenaje a: María Josefa García Granados (Pepita), Tercera Parte
Rafael Carrera fue presidente de Estado por decreto del Consejo Constituyente, el 11 de diciembre de 1844, depuesto por una revolución, organizada por los liberales. Carrera luchó por llegar nuevamente al poder y así, el 25 de noviembre de 1854,
¿Lo oye vuestra reverencia
Madre Chepa, la conversa?
Mire no sea perversa,
haga por fin penitencia,
Desahogue bien su conciencia;
cuando ya la arruga odiosa
plegó su citar, lustrosa,
y ya el cabello dorado
va cambiándose en plateado
¡Oh, edad pérfida y roñosa!
…
Es divina la poetisa
que el corazón me ha mudado,
¿Dime, qué Dios te ha inspirado,
oh, mi anciana pitonisa?
*Albizúrez Palma, Francisco. Barrios y Barrios, Catalina. Historia de